Institucional

Misión

La Fundación de Investigaciones en Inteligencia Financiera (FININT) tiene como propósito fundamental promover procesos de toma de decisiones en el sector público y en el sector privado a los efectos de prevenir, mitigar o conjurar los efectos perversos de la circulación de activos, bienes o dinero que resultan críticos para la estabilidad social, jurídica, económica y política de las naciones que integran el orden global.

Por ello, su finalidad primaria es el desarrollo de estudios académicos y análisis tecnológicos sobre conductas ilícitas novedosas, dinámicas, transfronterizas y de alto impacto en la paz, la seguridad y las finanzas de los Estados, así como también sobre los nuevos dispositivos de control y regulación que han nacido en la sociedad mundial para mitigar los riesgos asociados a la emergencia de estos ilícitos.

En ese sentido, FININT se propone una articulación realista y de alta calidad de la teoría con la práctica, teniendo como principal referencia que el lavado de dinero, la corrupción, el tráfico ilícito de drogas, el tráfico y la trata de personas, así como también el terrorismo y su financiación constituyen ejemplos elocuentes de la necesidad actual de construir herramientas heurísticas transdisciplinarias para su comprensión y políticas públicas sofisticadas para su tratamiento.

Consciente de estos desafíos conceptuales e institucionales, FININT se ocupa de que sus miembros sean expertos con experiencia en diversos campos de actuación profesional vinculados con los mecanismos de inteligencia financiera: derecho, sociología, relaciones internacionales, economía, finanzas y, en sentido amplio, política.

Criterios

FININT se apoya en los siguientes criterios para intervenir en su campo de acción:

  • La confianza en el derecho como marco de resolución de los conflictos humanos.
  • La adopción de la responsabilidad ciudadana como guía para la participación en los asuntos públicos.
  • La apuesta en la acción republicana como vía de fortalecimiento del Estado.
  • La aceptación de la diversidad cultural como eje de comprensión de la sociedad mundial.
  • El impulso de la competencia y la apertura regladas como mecanismo de transparencia del orden económico-financiero.
  • La creencia en la experiencia práctica como fundamento del pensamiento teórico.
  • El respeto del pensamiento ético-religioso como ejercicio de búsqueda individual de un acontecimiento trascendente.